
¿Por qué mi bebé tiene dificultades para dormir a los 47 meses?
El sueño del bebé: importancia de la luz¡Hola! Soy Jesús Garrido, y en este artículo quiero abordar una pregunta que me hizo Laura a través de Facebook sobre el sueño de su bebé. Laura me comentó que su hijo de siete meses no ha estado durmiendo bien durante la noche y tampoco descansa mucho durante el día.
Es muy probable que algunos de ustedes ya me conozcan y hayan leído mis artículos anteriores sobre este tema. Sin embargo, este video está hecho especialmente para aquellos que aún no han encontrado esta información. Voy a intentar explicarlo desde el principio para que todos lo comprendan.
La mayoría de los bebés, cuando nacen, no distinguen entre el día y la noche. Es necesario enseñarles que el día es para comer y recibir estímulos, mientras que la noche es para dormir. Esto depende principalmente de la luz en el entorno. Durante el día, hay mucha luz, mientras que por la noche hay oscuridad.
La luz y la producción de melatonina
Es cuestión de tiempo hasta que el bebé comience a producir una hormona llamada melatonina, la cual ayuda a regular su ritmo de sueño. Durante el día, el bebé estará más activo en busca de alimentos, mientras que por la noche, tendrá más tendencia a descansar.
Esto mejora gradualmente durante los primeros meses y muchos bebés, a partir de los 3 o 4 meses, pueden dormir prácticamente toda la noche, despertando solo para una toma. Si esto sucede, es una gran noticia.
El cambio a partir de los 4 meses
Pero, en el caso de Laura, algo cambió recientemente. Entre los 4 y los 7 meses, ocurre un cambio radical en el desarrollo del cerebro del bebé. El cerebro se vuelve más complejo y el sueño se vuelve más complicado. Ahora, el bebé necesita una especie de ritual de sueño para poder dormir.
No me refiero a los hábitos como la cena o el baño antes de dormir. Estos son hábitos relacionados con el calendario, pero no forman parte del ritual de sueño. El ritual de sueño es lo que el bebé necesita en el momento justo de pasar de estar despierto a dormir.
El ritual de sueño y cómo se genera
El ritual de sueño se desarrolla generalmente mediante la repetición. Antes de quedarse dormido, el bebé cubre sus necesidades de alimentación y estímulos con la persona encargada de cuidarlo. Es bastante común que los bebés aprendan a dormirse en brazos.
Es importante destacar que el ritual de sueño se genera en el instante en que el bebé pasa de estar despierto a dormido. No media hora antes ni una hora antes, sino en ese preciso momento.
Estos rituales de sueño son únicos para cada bebé. Lo importante es identificar las necesidades específicas de cada uno y crear un ambiente tranquilo y cómodo para su descanso.
Importancia de los brazos en el cuidado de los bebés
La crianza de los bebés implica el cuidado de sus necesidades básicas como la alimentación y la estimulación. En este sentido, es común que la mayoría de los niños se duerman mientras se les alimenta o se les mece. Esta asociación entre la alimentación, la estimulación y el sueño hace que los bebés necesiten ser sostenidos en brazos para conciliar el sueño.
Es importante destacar que los bebés en sus primeros meses están en una etapa primaria y tienen necesidades básicas de estimulación y sueño. Intentar que duerman por sí solos antes de que estas necesidades estén cubiertas es imposible.
Algunas personas argumentan que desde el principio se debería enseñar a los bebés a dormir solos, pero esto no es factible debido a la inmadurez del cerebro de los bebés en sus primeros meses de vida. Por lo tanto, es completamente normal que los bebés se duerman en brazos de quienes los cuidan y les alimentan.
Es a partir del momento en el que los bebés desarrollan un ritual de sueño que surge la posibilidad de establecer un patrón de descanso para todos los miembros de la familia. En este punto, es válido cuestionar la práctica del colecho, que consiste en permitir que el bebé duerma con sus padres en la misma cama.
El colecho puede funcionar para algunas familias, siempre y cuando todos puedan descansar de manera adecuada. Sin embargo, es importante considerar que esta práctica puede generar dependencia en el momento en el que el bebé ya tiene un ritual de sueño definido. Esto implica que el bebé necesite el contacto de sus padres para conciliar el sueño, lo cual puede convertirse en un problema a largo plazo.
Es fundamental encontrar un equilibrio entre las necesidades del bebé y las necesidades de descanso de los padres. Cada familia debe decidir qué método funciona mejor para ellos, teniendo en cuenta que lo más importante es que todos puedan descansar de manera adecuada.
Guía completa para el embarazo, la lactancia y el cuidado de los bebés
La importancia del descanso durante el embarazo
Es común encontrar personas que desean practicar el colecho con su bebé, pero encuentran dificultades debido a distintos factores, como tener un sueño ligero. Durante la noche, los bebés suelen moverse y hacer ruiditos, lo cual puede dificultar el descanso para quienes duermen cerca de ellos. Sin embargo, es importante destacar que el colecho solo aumenta las probabilidades de muerte súbita del lactante en ciertas situaciones, como cuando los padres son obesos, tienen un colchón de mala calidad, utilizan ropa pesada o son fumadores o consumidores de drogas. Estas condiciones deben cambiar para garantizar un entorno seguro para el bebé y los padres.
La importancia de dejar de fumar y de aprender a dormir solos
Además del colecho, algunas personas defienden la idea de que los niños deben aprender a dormirse solos desde el principio. Para lograrlo, sugieren dejar que lloren en la cuna durante ciertos intervalos de tiempo. Sin embargo, esto puede resultar traumático tanto para el bebé como para los padres. Afortunadamente, se puede lograr el mismo objetivo sin causar angustia a través de otras técnicas más respetuosas. A continuación, explicaremos una alternativa.
La técnica para enseñar a los bebés a dormir solos sin dejarlos llorar
Cuando notamos que el bebé comienza a despertarse con más frecuencia durante la noche, es probable que esto ocurra en una segunda parte de la noche caracterizada por ciclos de sueño más cortos y superficiales. Para ayudar al bebé a dormirse solo, sin dejarlo llorar, podemos seguir estos pasos:
- Manten una rutina de sueño consistente: Establecer horarios y una rutina relajante antes de dormir puede ayudar al bebé a asociar ciertos rituales con la hora de dormir.
- Ten en cuenta el ambiente de sueño: Asegúrate de que el lugar donde duerme el bebé sea cómodo, tranquilo y seguro. Un ambiente propicio puede favorecer un sueño más tranquilo y profundo.
- Practica la técnica de la cuna tranquilizadora: Esta técnica consiste en acostar al bebé en la cuna cuando aún esté despierto pero con sueño, y calmarlo mediante masajes suaves, palabras reconfortantes y caricias. Esto ayuda al bebé a aprender a dormirse sin depender de estímulos externos como el llanto.
- Utiliza métodos de proximidad y consuelo: Si el bebé se despierta durante la noche, acércate a él y ofrécele consuelo sin levantarlo de la cuna. Puedes acariciarlo, hablarle suavemente o incluso mecerlo, siempre y cuando esté en la cuna.
- Asegúrate del bienestar del bebé: Antes de acostarlo, verifica que tenga el pañal limpio, que no tenga hambre y que esté en una posición cómoda para dormir. Esto ayudará a evitar despertares innecesarios durante la noche.
Con esta técnica y un poco de paciencia, podrás enseñar a tu bebé a dormirse solo sin causarle angustia. Recuerda que cada bebé es único y puede requerir diferentes enfoques, así que ajusta las estrategias según las necesidades de tu hijo.
El ciclo del sueño en los bebés y su dependencia de los rituales
Los bebés pasan por distintos ciclos de sueño durante la noche, y cuando salen de cada uno de estos ciclos, necesitan volver a dormirse. Sin embargo, muchos bebés tienen rituales de sueño que dependen de la ayuda de sus padres, como tomar el pecho o el biberón, o ser arrullados. Estos rituales hacen que el bebé requiera la colaboración de sus padres una y otra vez en cada ciclo de sueño, lo que afecta negativamente a la calidad del sueño de los padres.
Algunos bebés tienen ciclos de sueño muy cortos en la segunda mitad de la noche, lo que puede ser agotador para los padres. Esto se debe a que el bebé tiene ciclos bien definidos y un ritual de sueño dependiente de sus padres. La solución más evidente para descansar es que el bebé aprenda a dormirse solo fuera del dormitorio de los padres, sin necesitar su ayuda.
¿Cómo enseñar al bebé a dormirse solo?
La alternativa a la lactancia o a los rituales de sueño dependientes de los padres es que el bebé aprenda a dormirse solo fuera del dormitorio de los padres. Es importante destacar que esto debe hacerse sin que el bebé llore, ya que debe aprender a dormirse solo sin la ayuda de sus padres.
Algunos bebés aprenden espontáneamente a tener algún ritual de sueño que les permite dormirse solos, como quedarse dormidos en la hamaca, en el carrito o en la cuna. Sin embargo, muchos bebés tienen rituales de sueño que dependen de sus padres.
Si el bebé no ha aprendido a dormirse solo de forma espontánea, es necesario intervenir para enseñarle. El primer paso es que el bebé aprenda a dormirse solo fuera del dormitorio de los padres. Aunque puede llevar tiempo que el bebé aprenda, es importante tener paciencia, especialmente si todos en la familia están descansando bien. Sin embargo, cuando el sueño de la familia se ve afectado, es necesario actuar.
Es importante destacar que muchos bebés ya saben dormirse solos, pero no lo utilizan porque tienen acceso a sus rituales preferidos. Por lo tanto, es fundamental que el bebé aprenda a dormirse sin depender de estos rituales.
Durmiendo al lado de los padres
Algunos bebés tienen la costumbre de dormir al lado de sus padres, tomando el pecho como forma de conciliar el sueño. Sin embargo, es importante evaluar si esta es la mejor opción para su descanso y el de la familia. A veces, simplemente sacar la cuna de su dormitorio puede ser un cambio beneficioso. ¿Qué pasa si el niño se despierta y logra volver a dormir sin estimulación adicional?
Esto funciona en algunos casos. Simplemente sacar al bebé del dormitorio ha sido suficiente para que el niño se duerma de forma autónoma. Los despertares durante la noche se reducen considerablemente. Sin embargo, es necesario evaluar qué sucede si el niño sigue llamando a sus padres una y otra vez.
Volver al dormitorio original
Si el niño no logra dormir independientemente, puede ser necesario volver al dormitorio original. Cada bebé es diferente y puede tener necesidades únicas. Es importante recordar que tanto el bebé como los padres necesitan descansar adecuadamente para tener una buena calidad de vida familiar. Sacrificar el descanso de los padres a largo plazo puede afectar negativamente la salud y el bienestar de toda la familia.
No te preocupes, no tienes que ser el superhéroe de la historia. Es fundamental reconocer las necesidades de todos los miembros de la familia y encontrar un equilibrio que funcione para todos. Además, es importante recordar que contamos con un gran conocimiento sobre el cuidado de los bebés en la actualidad.
El paso de la lactancia a dormir solo
Es importante entender que tanto el bebé como nosotros, quienes cuidamos de él, tenemos necesidades. Para lograr un equilibrio, debemos buscar la manera de que el bebé aprenda a dormirse solo. Si nos damos cuenta de que sacándolo de nuestro dormitorio no logramos que duerma mejor, es porque le falta esa herramienta para conciliar el sueño sin ayuda.
Para lograrlo, podemos seguir un ritual preferido por el bebé. Por ejemplo, si toma el pecho antes de dormir, podemos empezar a crear un ritual independiente en su propio dormitorio. Podemos tomar al bebé y darle el pecho hasta que esté tranquilo pero aún despierto. Luego, lo retiramos del pecho. Si se enfada o se irrita, no lo dejamos llorar y volvemos a darle el pecho. Repetimos este proceso hasta que el bebé esté tranquilo pero aún despierto en brazos de su madre. En ese momento, lo colocamos en la cuna.
Es importante repetir este ritual una y otra vez para ayudar al bebé a llegar a la puerta del sueño. Una vez que llega a esa puerta, queremos que pueda dar el paso final de dormirse solo en la cuna, sin necesitar a mamá ni a nadie más. Este proceso puede llevar varios intentos, pero es crucial que el bebé no llore ni pase un mal rato. Queremos que esté cansado pero sin estar desesperado.
Cuando logramos que el bebé se duerma solo en la cuna, hemos creado un nuevo circuito en su cerebro que le permite pasar de estar despierto a estar dormido sin ayuda. Este efecto puede notarse el mismo día en que lo conseguimos.
Siguiendo este proceso, podemos lograr que el bebé aprenda a dormirse sin depender de la lactancia, lo cual beneficia tanto a él como a nosotros como cuidadores.
Logrando un mejor descanso para toda la familia
Es fundamental que los bebés aprendan a dormirse solos en su cuna para reducir la frecuencia de despertares nocturnos. Algunos bebés pueden despertarse hasta 8-10 veces por noche, pero, una vez que aprenden a dormirse solos, el número de despertares disminuye a solo 1-2 veces.
Es importante atender las necesidades de los bebés durante la noche, ya sea que tengan hambre, necesiten afecto o estímulo, o les duela algo. Sin embargo, es crucial enseñarles a dormirse solos en su cuna. Este cambio no implica perder los rituales previos como la lactancia o el arrullo, sino añadir un nuevo ritual que les permita conciliar mejor el sueño.
Podemos comparar este proceso con aprender a montar en bicicleta. Antes, solo caminábamos, pero una vez que aprendemos a andar en bicicleta, no perdemos la habilidad de caminar. Del mismo modo, los bebés pueden tener dos rituales: uno para dormirse y otro para volver a dormirse durante la noche.
Por lo tanto, al comienzo de la noche, debemos esforzarnos en enseñar al bebé a dormirse solo en su cuna. Sin embargo, durante la noche, si el bebé necesita ayuda, podemos utilizar el ritual más rápido para que vuelva a dormirse y así todos podamos descansar. Esto implica tomar al bebé en brazos, darle el pecho u otro alimento, permitirle que se duerma, y luego soltarlo en su cuna nuevamente.
Si ves resultados positivos siguiendo este enfoque, déjame tus comentarios para motivar a otros padres a probarlo.
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